Curriculum vitae

Mi nombre es Imanol Lapuerta Huguet y nací el día 9 de junio de 1986 en Pamplona (Navarra). Mi vida sólo se explica a través de tres pilares: Andrea, mi familia y mis amigos. Hijo mayor de Antonio y María Elena -respecto a mi hermana Idoya-, pasé mi infancia entre las casas de mis abuelos, tíos y primos y el patio del «Colegio de educación infantil San Francisco Javier» de Ribaforada -mi querido pueblo- donde en 1990 y 1991 jugaba piamente hasta la saciedad con mis primeros compañeros y amigos, inconsciente de la encomiable tutela que desarrollaban hacia nosotros las hermanas dominicas de la anunciata. Ellas me enseñaron académicamente mucho más de lo que nadie ha hecho, entre otras muchas cosas: la lectura, la moderación, el saber estar en compañía y a preguntar... algo de lo que siempre les estaré profundamente agradecido. Entre tanto pasó el tiempo, y en 1992 -a los seis años de edad- cambié el tiovivo, el patio de piedras y el divertimento de encorrer y asustar a las chicas con escarabajos por la bicicleta y luego el balón, objeto de culto entre mis viejos/as y nuevos/as amigos/as durante nuestra nueva etapa en el «Colegio público de educación infantil y primaria (C.E.I.P.) San Bartolomé de Ribaforada».

La curiosidad por las artes y las letras se despertó en mí a temprana edad, cuando veía a mi padre dibujar y pintar sobre aquellos lienzos y láminas que siempre le han acompañado en su tiempo de ocio. Aunque el dibujo me gustaba y no se me daba mal, definitivamente no era lo mío y en 1997 -con once años- comencé a cursar en el «Conservatorio Fernando Remacha» de Tudela estudios de música en la especialidad de violín, complementándolos luego con los de piano. Por entonces compaginé los estudios musicales con los de la educación secundaria en el «Instituto de educación secundaria (I.E.S.) Benjamín de Tudela», en Tudela, hasta que me fui apartando paulatinamente de ellos para centrarme exclusivamente en desarrollar mi mayor interés, la filosofía. Así, pasé la adolescencia entre obras de Homero, Hesíodo, Dante, Descartes, Proudhon, Bakunin, Marx, Verne, Tolstói, Kropotkin, Pío Baroja, Azorín... que me iniciaron en la crítica del pensamiento mientras me ponía a trabajar en la construcción por un periodo de tres duros años en los que fui madurando el sentido de mis inquietudes.

Con la mayoría de edad ya había elegido mi camino y, sin dejar de trabajar en la albañilería junto a mi padre, en 2004 inicié -en el mismo instituto- los estudios de bachillerato en la modalidad nocturna. Por mis preferencias, elegí la rama de humanidades, que me proporcionó las primeras mimbres en lenguas clásicas (griego y latín) y me inició en el estudio de la historia, el arte, la geografía, el lenguaje, la literatura y sobre todo la filosofía, que si antes me apasionaba en esos momentos se convirtió en una obsesión. Tanto es así, e impulsado en parte por los profesores del “Benjamín” -de los que guardo un grato recuerdo-, que desde 2006 llevo instruyéndome en la 'Facultad de filosofía y letras' de la «Universidad de Zaragoza» en la licenciatura de filosofía. Si el tiempo lo permite, este año emprenderemos el máster y los estudios universitarios superiores. Lo demás, ya será otra historia.